
Las pinturas de Dong Ho, o más conocidas como grabados folclóricos de Dong Ho, son un estilo de pintura popular vietnamita originario de la aldea de Dong Ho. Antiguamente, estas pinturas se vendían principalmente para el Año Nuevo Lunar; los habitantes del campo las compraban para decorar sus paredes y las retiraban al final del año para reemplazarlas por otras nuevas. Más allá de sus líneas y composición distintivas, el carácter folclórico de las pinturas de Dong Ho reside en sus colores y la calidad del papel utilizado. Estas pinturas se imprimen a mano a partir de bloques de madera tallados, y la combinación de caligrafía, colores e historias en cada una crea el carácter único del arte de Dong Ho.
Los materiales que dan vida a la pintura son todos naturales. El número de grabados en madera corresponde al número de paletas de colores. El papel utilizado para imprimir las pinturas de Dong Ho es papel fundido a presión.
Se trata de un tipo de papel dó (papel hecho con la corteza del árbol dó) recubierto con una capa de polvo blanco iridiscente (điệp es polvo molido de conchas de vieira) mezclado con pegamento (pegamento hecho con harina de arroz o harina de yuca, a veces harina de yuca). Cada pintura transmite su propio mensaje y significado.

Las pinturas de Dong Ho no son cuadros pintados, sino impresiones a partir de planchas de madera prefabricadas. Sin embargo, ¡el proceso de impresión es sumamente complejo! Para garantizar colores vibrantes y sin manchas, cada pintura requiere tantas pasadas de impresión como secciones tenga. Este método de impresión manual, sencillo pero sofisticado, sobre una superficie plana mediante una técnica simultánea, ignora las reglas de perspectiva de la pintura occidental, creando una forma de arte única, puramente vietnamita y de gran valor.
Las pinturas Dong Ho constituyen un género de arte popular de larga tradición, con numerosos artesanos que, a lo largo de generaciones, han dejado un valioso legado pictórico. Actualmente, muchos artesanos continúan la tradición de sus antepasados, preservando esta forma de arte popular hasta nuestros días.

Hoy en día, debido a los avances tecnológicos, las pinturas de Dong Ho ya no se venden con tanta frecuencia como antes, y el pueblo artesanal tradicional ha entrado en decadencia, quedando solo unas pocas familias de artesanos que preservan el arte y el patrimonio.
No obstante, las pinturas de Dong Ho siguen siendo un ejemplo por excelencia de la cultura popular vietnamita y se espera que cada vez se conserven, protejan, promuevan y transmitan a las generaciones futuras.
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