
El presidente de Bangladesh, Mohammed Shahabuddin, y Muhammad Yunus, quien acaba de ser nombrado líder del gobierno interino.
Todo depende del nuevo gobierno de Bangladesh tras la dimisión de la primera ministra Sheikh Hasina y su traslado a la India.
Por ahora, es muy probable que se establezca un gobierno interino civil durante el período de transición. Es improbable que la facción de Hasina se mantenga en el poder, incluso si gana las últimas cuatro elecciones parlamentarias. Dos escenarios son posibles: nuevas elecciones generales con una fuerte probabilidad de que la oposición, liderada por el Partido Nacionalista de Bangladesh, se convierta en el partido gobernante, o que los militares recuperen el poder.
En ambos escenarios, los riesgos potenciales para la India son significativos. Durante sus años en el poder en Bangladesh, Hasina intentó equilibrar las relaciones de Bangladesh con China y la India; sin embargo, en realidad, mantuvo estrechos lazos con la India. El nuevo gobierno de Bangladesh no será hostil ni frío con la India, pero sin duda será más amistoso y cercano a China y Pakistán que durante el mandato de Hasina.
Como resultado, China y Pakistán tendrán una nueva y más destacada ventaja sobre India en términos de influencia, papel y posición en Bangladesh y en la región del sur de Asia. Ambos aprovecharán estas nuevas ventajas para abordar los problemas en sus relaciones bilaterales con India. Los inesperados acontecimientos en Bangladesh no solo conducen al país por un camino diferente, sino que también crean nuevas variables en el panorama del sur de Asia.
Fuente: https://thanhnien.vn/bien-co-tao-bien-so-185240808225734798.htm







